Coherencia, la palabra del momento

Coherencia es la palabra del momento, consagrada por el técnico Dunga, que la utilizó constantemente en los meses que antecedieron el Mundial de África del Sur, justificando la elección de los convocados a formar parte de la selección brasileña. Lo importante es ser coherente. Y me entra una duda: ¿ser coherente con qué?
 
En los ambientes de trabajo todos los profesionales – y especialmente los líderes – deben presentar una coherencia entre el discurso y la práctica. Quien dice una cosa y hace otra pierde la confianza de los demás, sean compañeros o clientes. Ya no aceptamos de nuestros jefes la filosofía “haz lo que te digo, pero no hagas lo que hago”. Sin coherencia no hay mando, el entrenador tiene toda la razón.
 
Éste es solamente un modo de ver el tema. Hay otros. La coherencia con el resultado, por ejemplo, que nos lleva a hacer todo lo posible para alcanzarlo y para que sea el mayor y mejor. Hay también la coherencia con la ética y, en este caso, el resultado será cuestionado si los medios adoptados no estén de acuerdo con los valores y principios de la organización. Otra coherencia es la adaptativa, que nos lleva a cambiar de idea – lo que es diferente de ser incoherente – porque tenemos nuevas informaciones, nuevas tecnologías o nuevas demandas. En fin, la coherencia merece una discusión caso a caso.
 
Hay un momento en la vida que la coherencia relativa no vale, sólo vale la absoluta, y este momento es en la entrevista de trabajo. El entrevistador es un experto en detectar incoherencias. Como profesional, sabe – créeme, lo sabe de verdad – si lo que estás diciendo sobre tus actitudes, virtudes, cualidades e intenciones es sincero o no pasa de un intento de impresionarlo. Una o dos preguntas objetivas son capaces de denunciar las incoherencias de un discurso.
 
Por lo tanto, nuestras atenciones deben estar dirigidas hacia dos coherencias. La primera es la coherencia entre nuestros propósitos y posibilidades, pues, sin ello, el presente miente, el pasado desmiente y el futuro no cree. Sé coherente. Ajusta tus palabras a tus actitudes y tus sueños a tus competencias. Y la segunda… sobre ésta tenemos que esperar… y conocer el resultado de la coherencia de Dunga.
 
Traducción: Nylcea Pedra ([email protected])