Innovar siempre es posible

En 2005, cuando tuvo la oportunidad de realizar el sueño de hacerse empresario, Luciano era funcionario de un banco. En su ciudad, Ipatinga, en el interior del estado de Minas Gerais, había sido puesta en venta una confección de uniformes profesionales. Contando con el apoyo de su hermana, que tenía experiencia en el ramo, el joven abogado con especialización en finanzas decidió invertir. Negociación realizada, puso las manos, la cabeza y el corazón a la obra. En la primera semana, el primer susto: la fábrica estaba produciendo 3500 piezas al mes y el punto de equilibrio era 16000.
 
Innovar es posible incluso en los sectores tradicionales
 
En estos casos, hay dos cosas que se pueden hacer:
 
1) Adecuar los gastos al ingreso;
2) Aumentar la producción hasta alcanzar el equilibrio y apostar en el crecimiento de la demanda.
 
Como deseaba crecer, está claro que el nuevo empresario optó por la segunda alternativa. Pero, para aumentar la producción, los costes variables aumentarían proporcionalmente, lo que significaba incurrir en pérdidas y sólo comenzar a recuperarse tras alcanzada la marca de 16000 piezas. La situación era grave y la única salida era invertir en la innovación.
 
Pero, ¿es posible innovar en un sector commoditizado, que suele competir únicamente por el precio? Luciano creía que sí y empezó innovando en la misión de la empresa: “Uniformizar profesionales con calidad”, no solamente coser uniformes, porque eso “cualquiera lo hace”. No se quedó en lo intangible, tomó medidas prácticas: aumentó la eficiencia adquiriendo un sistema informatizado de corte; ganó flexibilidad con la instalación de una línea de montaje modular; mejoró la logística montando tiendas dentro de las plantas de sus mayores clientes (Usiminas, ArcelorMittal, Votorantim); creó un sólido programa de incentivo para sus empleados.
 
El joven emprendedor, obligado por la necesidad de supervivencia y motivado por el deseo de vencer, hizo lo que nunca se había hecho en su sector. Hoy, Luciano produce más de 60000 piezas al mes y está construyendo una nueva fábrica, que conllevará 300 funcionarios más. Luciano probó que incluso en un sector tradicional, innovar es posible.